Estoy siguiendo con la máxima atención este fantástico debate y las aportaciones tan valiosas que puedo leer al hilo de estos mensajes sobre que modelo de biblioteca queremos para este siglo XXI

Debo felicitar a Néstor por la iniciativa, por la valentía y por los riesgos asumidos.

Me ha encantado tu respuesta Néstor, porque demuestra que el amor por el libro y la lectura como lo es en tu caso, no debe limitar nuestra visión de la biblioteca, más bien al contrario nos debe servir como acicate para buscar nuevos retos incorporando a la ciudadanía en la búsqueda de las respuestas.

Un abrazo

Anna Bröll
Cap del Departament de Ciència i Universitats
Àrea de Cultura, Educació Ciència i Comunitat
Ajuntament de Barcelona

Enviat des del meu dispositiu mòbil


El 5 oct 2022, a les 12:18, Néstor Mir Planells <[log in para visualizar]> va escriure:



CORREU EXTERN: Si el correu electrònic que has rebut conté enllaços o documents adjunts, recorda no obrir-los ni descarregar-los, llevat que confiïs en la persona remitent del missatge i que el seu contingut és segur.
.


Buenos días, antes de nada agradecer a todes vuestras intervenciones.

Creo sinceramente que solo se puede construir un discurso fuerte desde la libre discrepancia y que, precisamente, tener visiones opuestas será lo que hará que se encuentre la mejor solución.

Antes de nada decir que la respuesta de Pedro Lázaro me ha parecido perfecta para aclarar nuestra iniciativa. Me alegra muchísimo que haya personas que entiendan tan bien la esencia del proyecto. Solo por esta respuesta de un profesional de la información ya vale la pena el trabajo realizado en los últimos años.

Quiero aclarar que este proyecto de BED CCCC no es más que una de las culminaciones de una iniciativa que empezó en el 2018 con un visita a las bibliotecas de Montréal, si rastreáis la red está todo contado.

De ahí me vine con el libro de David Lankes, Expect more, que tradujimos un grupo de bibliotecarios valencianos, y que se materializó en papel y digital gracias a la cobertura del COBDCV, durante el año 2020, ahora podéis acceder a él libremente aquí: https://cobdcv.es/es/recurso/ampliamos-expectativas-david-lankes/ (me consta que la traducción ya ha sido distribuida por Latinoamerica)

En el 2019 formamos el grupo Bibliotecàries Salvatges y montamos la primera BED en la Marina de Valencia. Era un grupo formado por cinco personas: María Díaz, Ana Álvarez, David Azorín, Nestor Mir (estos cuatro somos bibliotecarias / Documentalistas /archivera) y Javier Molinero (Arquitecto [lo conocí como usuario de la Biblioteca Pública de València de la calle Hospital. Trabajando como bibliotecario encargado de la sección infantil y juvenil le pregunté si a su hijo le podía interesar crear un club de lectura de Manga. Aceptó]). De esa unión además de la primera experiencia BED, salió el nombre de Biblioteca Expandida Deslocalizada.

De este primer proyecto, que era también una biblioteca “sin libros”, en aquella ocasión por ese terror vacui improvisamos un biblioteca digital con QRs, no salimos del todo airosas. Faltaba algo, aún no sabíamos lo que era. Yo al menos no lo sabía.

Ese mismo año me apunté al proyecto del ministerio de Laboratorios Ciudadanos bibliotecarios del 2019. Tuve la suerte de participar en un proyecto de una biblioteca de la xarxa de bibliotecas de la Ciudad de Barcelona. Cuando volví ya sabía lo que había fallado en la BED de la Marina: no habíamos preguntado a la ciudadanía qué era lo que quería que fuese esa biblioteca a través de un laboratorio ciudadano.

La clave son las personas, las personas y el acceso y trasvase de conocimiento, los formatos, no son más que soportes pasajeros. Nadie se extraña de que hoy en día no haya una papiroteca, o una tablilloteca, hago este chascarrillo en caso de que queramos reducir la definición de biblio al formato físico del libro.

Pero comprendo perfectamente el amor al libro. Yo mismo me he pasado todo el verano construyendo armarios para mi libroteca, creo que tengo unos 3000 libros, en una casa de 70 metros cuadrados. El amor al libro, al formato físico, no es el problema. El reto para las bibliotecas (públicas) es mucho mayor. ¿Cómo van a justificar su existencia, su espacio, su mobiliario, sus contenidos etc. sin una colección física detrás de la que llevan año parapetados?

En el mes de junio estuve de nuevo visitando bibliotecas en Quebec, visité unas cuantas de las más modernas, entre ellas en la ciudad de Québec visité una que se llamaba la Casa de la literatura. Era un ejemplo de una biblioteca pública que quiere centrarse únicamente en la difusión de la lectura. Aún así, era una biblioteca con un colección limitada, exquisita, selecta, con una cafetería, escenario para recitales, conciertos, salas insonorizadas para hacer puzzles, piano público etc. Tampoco en el tempo de la literatura el libro era el eje sobre el que giraban todas las actividades de la biblioteca era la lectura, en cualquier formato. Pero el problema es que la sociedad civil no le demanda solo lectura y literatura a las bibliotecas, el conocimiento es mucho más extenso que eso, puede ser una de las patas pero no todas las patas, por eso cuando hablamos únicamente de libros y de literatura estamos apuntando a un sector muy concreto del conocimiento y de la sociedad y las bibliotecas tienen la misión fundamental de atender las necesidades de todes.

Crear comunidad, crear conocimiento, intercambiar experiencias, ágoras de debate, defender la democracia, crear conocimiento a través de las manualidades, reformular la legitimación bibliotecaria ajustándose a un nuevo paradigma para afrontar los retos tecnológicos, sociales (ciudadanía participativa) y medioambientales (como estoy haciendo la tesis sobre el tema tengo una artículo, que no ha habido manera de publicar, donde planteo todo un marco teórico de legitimación filosófica de este nuevo paradigma, además de plantear una serie de acciones concretas para afrontar el cambio. La que esté interesada, se lo puedo enviar a título personal, estoy pendiente de si me lo publica otra revista…).

En la BED CCCC no hay libros, es verdad, habrá lo que la comunidad que use la biblioteca decida que debe haber. De momento hay unas normas de uso. Se puede reservar el espacio. En el artículo de Flat Magazine se exponen las actividades que hemos propuesto como ejemplos para que el espacio funcione creando comunidad y conocimiento.

Al día siguiente de la inauguración una profesora reservó el espacio para llevar a sus alumnes del instituto a dar la clase allí. Nos sentimos orgullosas de que una profesora diese ese uso a una biblioteca. Los alumnes comprendieron enseguida que ese espacio era suyo y que siguiendo ciertas pautas iban a poder utilizarlo según sus necesidades de aprendizaje, sin visitas guiadas.


El reto es mayúsculo. La Biblioteca del Siglo XXI es un concepto por definir. No vamos a encontrar la solución enseguida, por eso BED es un prototipo, porque estamos buscando, experimentando, investigando caminos y posibilidades que reconecten a las bibliotecas con la sociedad civil. Donde las personas vuelvan a sentir las bibliotecas como lugares donde estar, como lugares propios, que les pertenecen y donde puedan decidir y opinar sobre sus contenidos.


Un saludo, y si queréis saber más sobre el proyecto BED, o queréis llevar este experimento a vuestra biblioteca, no dudéis en contactarnos.


Néstor Mir (músico, dramaturgo, escritor, lector y bibliotecario)







Enviado desde mi iPad

El 5 oct 2022, a las 7:14, Pedro Lázaro Rodríguez <[log in para visualizar]> escribió:



Hola, yo personalmente me alegro de la noticia que compartió Néstor Mir. Quisiera preguntar a Jorge Yubero, Daniel Salamanca y Rocío Ramos (disculpas por agruparos en una misma posición) agradeciendo de antemano su tiempo, qué opinan sobre los siguientes hechos que informan de la biblioteca que Jorge nombra aludiendo a Carrión como “una colección de libros debidamente organizada para su uso”:

  *   En 2019 en España, el porcentaje de personas prestatarias activas respecto al total de población es de 8,26%. Dicho de otra forma, 92 de cada 100 personas no han usado la biblioteca para un préstamo (fuente<https://imsva91-ctp.trendmicro.com:443/wis/clicktime/v1/query?url=http%3a%2f%2fwww.cultura.gob.es%2falziraweb%2falziraweb.cmd%3fcommand%3dGetAnexo%26id%3d51&umid=9706D6DD-EA46-E405-A198-FDE5417903C9&auth=816702a8ce818583ab6a1b701c448802a11306a6-33fda4f4de0a9ab265900e459e0204ec1bcda939>). Con datos en bruto, ni 4 millones de personas de más de 47 millones del total de España han usado la biblioteca para préstamos. En 2015 el porcentaje era de 9,73% y en 2017 de 8,21%. Bajando.

     *   Por si la media de España no gusta como medida de lo que pasa en las diferentes comunidades autónomas, el porcentaje de personas usuarias en 2019 más alto es de 14,33% en Castilla y León; y el más bajo, el 3,77% en Andalucía. Esto quiere decir que en Andalucía, unas 96 personas de cada 100 no han usado la biblioteca para préstamos.

  *   En 2019 en España, y en el mejor de los casos, la mitad de la colección no ha sido usada (prestada). La tasa de rotación de la colección es de 0,50 en 2019 (una tasa de 1 significa que el número de préstamos coincidiría con la suma o total de la colección) (fuente<https://imsva91-ctp.trendmicro.com:443/wis/clicktime/v1/query?url=http%3a%2f%2fwww.cultura.gob.es%2falziraweb%2falziraweb.cmd%3fcommand%3dGetIndicadorRendimiento%26id%3d117&umid=9706D6DD-EA46-E405-A198-FDE5417903C9&auth=816702a8ce818583ab6a1b701c448802a11306a6-a7768aa42eb6b3c0fed1847f31f44c3d8a6ac6fe>). Y digo en el mejor de los casos porque el indicador contabiliza cada préstamo como de un libro o material diferente, algo que puede no ser representativo de la realidad porque hay libros o materiales que se prestan más de una vez, y de esa forma la tasa bajaría. Esta tasa de rotación de la colección era en 2015 de 0,60 y en 2017 de 0,53. Bajando.

     *   Igualmente para la tasa o índice de rotación de la colección, la más alta en 2019 es en Cataluña, de 0,87; y la más baja, en Andalucía, de 0,26. Esto quiere decir que en Andalucía, en el mejor de los casos, 3 de cada 4 materiales de la colección no han sido prestados, no han circulado.

Quisiera reflexionar sobre algo quizá de una forma no del todo justa por tratarse de dimensiones diferentes, pero aquí lo dejo: ¿nos imaginamos algún otro servicio público como la educación o la sanidad con niveles de uso de la población al 8% (es decir, con 92 de cada 100 personas no usándolos)? Creo que, más que criticarlo, tendríamos que dar gracias a los nuevos paradigmas de la biblioteca que la conciben como lugares para la socialización y la creación y no solo como algo relacionado con la información o una colección de libros. Jorge Yubero habla del punto de partida de las bibliotecas. Me pregunto si la realidad de las bibliotecas tal y como él se refiere a ella es tan estática o tan poco dinámica que su punto de llegada es el mismo que el de partida. Me parece anacrónico defender la biblioteca hoy día como una colección de libros, toda vez que el contexto del siglo XIX y el actual ha cambiado, y así lo han hecho también las necesidades y prioridades de las personas usuarias o la población. Incluso Jorge habla de función originaria de la bibliotecas, y al decir eso, se está aceptando que habría más funciones que esa. Sería genial conocerlas y ver cómo solo a través de los libros se pueden fomentar. No me parece descabellado haber situado a la persona usuaria como eje central de la biblioteca hoy día, pues incluso la colección es para dichas personas. Me quedo con la idea de José Pablo Gallo León, diría que incluso sobre el futuro laboral de las personas biblotecarias, de que la biblioteca es servicio, y en ello está nuestro futuro<https://imsva91-ctp.trendmicro.com:443/wis/clicktime/v1/query?url=http%3a%2f%2fprofesionaldelainformacion.com%2fcontenidos%2f2015%2fmar%2f01.pdf&umid=9706D6DD-EA46-E405-A198-FDE5417903C9&auth=816702a8ce818583ab6a1b701c448802a11306a6-f26ede6aea07e9414050c92105e7fd91e930d904>.

Creo que no es que estemos vaciando a la biblioteca de su contenido o su esencia original, sino que la biblioteca como colección de libros está muriendo sola (a los resultados del principio de mi mensaje me remito). Creo que tenemos suerte de que las bibliotecas actuales hayan ido más allá de la colección de libros, porque la realidad es que ese servicio apenas se usa y es usado por pocas personas (y bajando con los años). Para lo siguiente no hay datos, pero si a lo actual le quitásemos la dimensión de la biblioteca pública como sala de estudio, estaría aún más vacía y su uso y las visitas serían aún menores.

De todas formas, creo que tanto Jorge, como Daniel como Rocío, han subrayado de la noticia de Néstor Mir que se trata de una biblioteca “sin libros”. Pero a mi parecer se ha pasado por alto algo muy importante que sí se dice, y es esto: “Un prototipo nuevo de biblioteca en la que todo gira alrededor de las personas y de generar comunidad a través del conocimiento”. Aunque no haya libros, sí se habla de conocimiento, que yo situaría a la misma altura que los libros. Hablar de conocimiento sin libros me parece justo y acertado, porque los libros no son el único canal para el conocimiento.

Bienvenidos sean los talleres de costura y de carpintería en las bibliotecas. Y digo más: en las bibliotecas donde se hagan talleres, acompañémoslos de colección que trate sobre el tema del taller en un stand en el mismo. Invitemos a un músico a hablar sobre su instrumento; a alguien a hablar de la superación de una enfermedad; a alguien que con mucho valor hable sobre su experiencia personal de malos tratos; llevemos a un saxofonista, a un trompetista, etc., un día a la biblioteca pública a hablar sobre su instrumentos, y pongamos discos, vídeos y libros de ficción (que los hay, como “El Blues de Budy Bolden” de Michael Ondaatje) y de no ficción, con biografía que tal vez haya de músicos/as, etc. Si una biblioteca tiene salas de ensayo para grupos de rock, como la Biblioteca Musical Víctor Espinós<https://bibliotecas.madrid.es/portales/bibliotecas/es/Bibliotecas-especializadas/Biblioteca-Musical-Victor-Espinos/?vgnextfmt=default&vgnextoid=b61d477a243c7510VgnVCM2000001f4a900aRCRD&vgnextchannel=f8e8fb71fe924510VgnVCM1000008a4a900aRCRD&idCapitulo=4914236> donde se puede ir a tocar la batería, pongamos en el mismo local algunos libros sobre técnica de los instrumentos, novelas musicales, entrevistas a músicos y material de no ficción sobre ello. Y de igual forma con todos lo ejemplos que he puesto. Si se hace un taller de relajación, aprovechemos para incluir en el mismo parte de la colección que trate sobre el tema, que seguro también la hay. Y estoy seguro de que así estaremos promoviendo un mayor uso de la colección, provocando que circule y que no permanezca tan solo almacenada en la biblioteca.

En definitiva, tomemos esos talleres y los nuevos servicios o paradigmas de la biblioteca no solo como fin en sí mismo, sino también como medio o complemento y herramienta para dar vida a la colección.

En cualquier caso, la biblioteca de la noticia de Néstor Mir veo que está en el Centre del Carme Cultura Contemporània. No he podido comprobar si es considerada biblioteca pública. Lo que sí, es que está en Valencia, donde en 2019 había 32 bibliotecas públicas con un porcentaje de personas usuarias activas del 3,84% (esto es, 96 personas de cada 100 no hicieron un préstamo en estas; fuente<https://imsva91-ctp.trendmicro.com:443/wis/clicktime/v1/query?url=http%3a%2f%2fwww.cultura.gob.es%2falziraweb%2falziraweb.cmd%3fcommand%3dGetAnexo%26origen%3dPR%26codigo%3d46%26id%3d51%26porcentaje%3d%26ejercicio%3d2019&umid=9706D6DD-EA46-E405-A198-FDE5417903C9&auth=816702a8ce818583ab6a1b701c448802a11306a6-48d637992da63b0dd61a9d069181130f87993443>). Esta biblioteca del siglo XXI basada en un paradigma social y creador más que en uno informativo es un gran complemento a esas 32 bibliotecas basadas muy probablmente más en el paradigma informativo o en la colección de libros, aunque las personas que hacen uso de ella a través de los préstamos apenas lleguen al 3,84% de la población.

Espero que estas líneas no se tomen como un juego semántico.

Un saludo,

Pedro Lázaro Rodríguez.



On Tue, 4 Oct 2022 16:43:56 +0200, Rocio Ramos Rodríguez <[log in para visualizar]> wrote:

>Buenas tardes a todos
>
>Pienso que este es el loable proyecto de un mùsico  y un arquitecto. Pero
>para borrar los libros de un plumazo, creo que no se pusieron en contacto
>con un bibliotecario.
>
>Dicho esto.
>Se corta aquí la  historia del libro? Desde Mesopotamia, Egipto, Grecia,
>Roma, Bizancio, Islam, La Península Ibérica. En todas estas bibliotecas hay
>un contenido: el libro en sus variadas manifestaciones.
>
>En este Centro existe un continente, un claustro renacentista, precioso!
>Pero dónde están los libros en esta biblioteca?
>En el siglo XXI aún existen, afortunadamente
>
>
>Rocìo Ramos
>
>
>El martes, 4 de octubre de 2022, Daniel Salamanca <
>[log in para visualizar]> escribió:
>
>> El 04/10/2022 a las 10:49, Jorge Yubero Ubeda escribió:
>>
>> Estimados compañeras y compañeros:
>>
>> Veo esta iniciativa por lo demás novedosa e interesante que se viste con
>> el nombre de biblioteca, y ya en la presentación indica que no tiene
>> libros. Lo llaman biblioteca pero no lo es, porque le falta su esencia, que
>> son sus colecciones. Supongo que le dan ese nombre bibliotecario por sus
>> connotaciones culturales, tan prestigiosas,  pero le pueden llamar de
>> cualquier otra forma, como podría ser “centro de experimentación”, “espacio
>> de intercambio” o similar. En definitiva, un centro cultural, lo que no
>> supone reinventar el concepto de biblioteca, sino vaciarlo de contenido. Y
>> también veo que es una pauta reiterada en varios mensajes de esta lista
>> intentar convertir las bibliotecas del futuro en centros comunitarios,
>> dejándoles sólo el nombre, despojándoles de su función originaria para
>> destinar los espacios a otros menesteres tan peregrinos como la costura y
>> la carpintería (leído recientemente). Y es que por mucho que se empeñen,
>> una biblioteca tiene su punto de partida y su fundamento en “una colección
>> de libros debidamente organizada para su uso”, como decía Carrión. Lo demás
>> son sólo juegos semánticos. Desde luego, si esa es la biblioteca del siglo
>> XXI, cumplía mejor su función la biblioteca del siglo XIX.
>>
>> Lo que expongo a vuestra consideración.
>>
>> Saludos cordiales,
>>
>> Jorge
>>
>>
>>
>>
>>
>>
>>
>> *De:* Foro para profesionales de bibliotecas y documentacion.
>> <[log in para visualizar]> <[log in para visualizar]> *En nombre de *Néstor
>> Mir
>> *Enviado el:* jueves, 29 de septiembre de 2022 20:35
>> *Para:* [log in para visualizar]
>> *Asunto:* [IWETEL] La biblioteca del siglo XXI se instala en un claustro
>> renacentista
>>
>>
>>
>> Buenos días, aquí os dejo
>>
>> Un enlace que explica el proyecto  BED (prototipo de biblioteca del siglo
>> XXI) que el arquitecto Javier Molinero y yo hemos puesto en marcha en el
>> CCCC de València.
>>
>>
>>
>> Un saludo a todes.
>>
>>
>>
>> https://imsva91-ctp.trendmicro.com:443/wis/clicktime/v1/query?url=https%3a%2f%2fflatmagazine.es%2fespacios%2durbanos%2fla%2dbiblioteca%2ddel%2dsiglo%2dxxi%2dse%2d&umid=9706D6DD-EA46-E405-A198-FDE5417903C9&auth=816702a8ce818583ab6a1b701c448802a11306a6-6c0bca20d7858e418edf88ad7bc836d36064fcc6
>> instala-en-un-claustro-renacentista/
>>
>> Enviado desde mi iPhone
>>
>>
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>>
>> Estimados compañeros,
>>
>> Jorge tiene toda la razón. Nada hay en ese proyecto que tenga que ver ni
>> remotamente con una biblioteca. Puede ser un centro comunitario o
>> cultural, como muy bien apunta Jorge, pero no una biblioteca. Que conste
>> que no se trata de una crítica a un proyecto que será muy loable por muchos
>> motivos, pero que es completamente ajeno a la naturaleza y función
>> primordial de una institución bibliotecaria. Respecto a los menesteres
>> peregrinos que menciona Jorge, no sólo se ha llegado a trastocar el uso de
>> los espacios bibliotecarios para destinarlos a actividades variopintas,
>> sino también las funciones y tareas de los propios profesionales: desde
>> psicólogos clínicos a activistas políticos comprometidos en las "guerras
>> culturales" de nuestro tiempo. Vivir para ver.
>>
>> Saludos a todos
>>
>> --
>> Daniel Salamanca Chiverto
>> Escuela Técnica Superior de Edificación. Biblioteca
>> correo-e: [log in para visualizar]
>> Tel.: 910675265
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