El idioma
español en sus primeros tiempos (1927) es una obra clave
en la investigación del nacimiento del castellano, donde se
abordan su origen, formación y desarrollo en las distintas
regiones de la Península. No lejana la fecha del primer
centenario de la publicación de dicha obra, resumen de su obra
Orígenes del
español. Estado lingüístico de la Península
Ibérica hasta el siglo XI (1923-1926), esta
reedición muestra el reconocimiento a la figura de
Menéndez Pidal por su ingente labor en el ámbito
filológico, pero también el histórico, el
paleográfico, el dialectológico o el medievalista.
Convencido de que solo el trabajo de campo y
la posterior tarea ecdótica podían ser la base adecuada
para la investigación diacrónica y consciente de su gran
avance metodológico, Menéndez Pidal inició un
camino que ha sido continuado y renovado por sus discípulos y
las siguientes generaciones hasta la actualidad. No podía
conocerse la historia del español a partir solo de los primeros
textos literarios nacidos en la Península, era imprescindible
ir a los archivos y editar documentos alejados de cualquier
intención didáctica o estética. Y eso fue lo que
nos demostró a lo largo de su vida y, concretamente, con esta
obra.
Comenzando por la descripción de las
fuentes, Menéndez Pidal establece aquí las regiones
lingüísticas, que son también etapas, y se adentra
en ellas: España mozárabe, reino de Asturias y
León, región navarro-aragonesa, condado y reino de
Castilla; continúa con «algunos principios
geográfico-cronológicos» y se detiene en las
diferentes épocas del proceso de formación del
español. Su intención fue una versión más
llana o inteligible para el lector no especialista.
Su constante afán de
profundización y su tesón ante los obstáculos le
permitieron incrementar el número de textos que ejemplificaban
el proceso de transformación de los romances en sus
orígenes, pero también lo obligaron a replantearse sus
ideas, de modo que puede observarse la evolución y la
ampliación de su pensamiento, por ejemplo, en torno al
mozárabe, la época visigótica, las leyes
fonéticas o el cambio lingüístico en general.
Sobre el autor
Ramón Menéndez Pidal
(*1869 - ✝1968) fue discípulo de Menéndez Pelayo en la
Universidad de Madrid (España), donde se doctoró en
1893. Introdujo en España el método científico en
los estudios históricos, lingüísticos y literarios.
La preocupación por los orígenes del español,
como hombre de su tiempo, ocupó gran parte de su labor, pero su
reconocimiento empezó con los estudios del Cantar de Mio Cid (1895) y La leyenda de los infantes de
Lara (1896). Completó su formación en la
Universidad de Toulouse (Francia) en 1898 y al año siguiente
consiguió la cátedra de Filología Comparada del
Latín y del Castellano en la Universidad de Madrid. Dos
años más tarde fue elegido miembro de la Real Academia
Española. Creó en 1910 el Centro de Estudios
Históricos, en el que dirigió numerosos proyectos de
investigación, y en 1914 la Revista de Filología Española. Su
influencia se alarga hasta nuestros días no solo por sus
numerosas y amplísimas publicaciones, sino también a
través del Seminario Menéndez Pidal y la Fundación que lleva su nombre, que
continúan sus inquietudes y su actividad filológica.
Vista previa